Jordi Maranges siempre se ha caracterizado por la heterodoxia y lo imprevisible. Deambulador de territorios inexplorados, antropólogo de sonoridades extintas, el mundo del cabaret de entre guerras y la marginalidad lumpen le han acompañado (como motor de inspiración) a lo largo de muchos años como creador. De esta forma y sin ningún tipo de prejuicio son influencias para Maranges tanto el canto desgarrado de Jacques Brel, Edith Piaf o Bambino, como el barroquismo de Arcade Fire o la elegancia dandy de Rufus Wainwright, Beirut, The Divine Comedy y la fantasía naïf de Yann Tiersen o Pascal Comelade, demostrando así que indie nacional y Los Planetas no tienen porque ir siempre en la misma frase. A partir de este espíritu iconoclasta nace el proyecto Transmediterranean Express ideado junto al cantante griego Giorgis Christodoulou en el que se reivindicaba el espíritu perdido de algunas ciudades mediterráneas (Barcelona,Atenas,Marsella) así como la música de compositores como Nino Rota, Manos Hadjidakis, Boris Vian o Lluis Llach. A partir de estaexperiencia Jordi Maranges entrará en contacto con la música de Manos Hadjidakis cuya influencia en algunos cortes (como Nostalgia #2 o Miss Dilemas) del disco será evidente.
La banda que le acompaña está plagada de músicos ilustres, como Román Gil (autor de Vía Láctea uno de los mejores discos del año pasado) Luís Bestard, Alberto Pérez (de los post-rockeros Cuarto Mecánico) y Ricard Guasch (eventual colaborador de Lonely Drifter Karen), su aportación al sonido Maranges ha sido esencial, dotándolo de elegancia y savoir faire.
1. El Hipnotizador
2. Mis Dilemas
3. El Chico Que Quiere Ser Sirena
4. Nostalgia #2
5. El baile de los cangrejos
6. Mi corazón no es un motel
7. La revenja d’una estrella
8. El Bandoler (Lluis Llach)
9. El rey de los disfraces
10. Nostalgia #1